viernes, 29 de mayo de 2009
29 de mayo - Cordobazo
Nos referimos al Cordobazo, que tuvo su figura de mayor visibilidad en Agustín Tosco, dirigente sindical de la corriente clasista, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de la provincia de Córdoba al momento de producirse el levantamiento popular.
Luchador inclaudicable, Tosco en numerosas oportunidades, sufrió cárcel y fue torturado por su militancia política y sindical hasta que fallece el 5 de noviembre del año 1975, enfermo de cáncer y en la clandestinidad, bajo los cuidados paliativos de los médicos del Ejército Revolucionario del Pueblo, clandestinidad forzada por la persecución desatada sobre él por el gobierno peronista de Isabel Perón y López Rega.
Experiencia de gobierno justicialista tardía que desarrollara el terrorismo de Estado con la creación de la triple A, y sobre cuyas consecuencias internas y externas al justicialismo, aun el propio peronismo no ha reflexionado lo suficiente.
Estos procesos tan conmocionantes no se producen sin costo político e histórico, y cuestionan firmemente el "tipo de unidad " atrapalotodo que el peronismo construyó históricamente para darse organización propia y de gestión, cuestionamiento que no se resuelve pasando el lampazo "doctrinario".
Aquel gran levantamiento obrero estudiantil de mayo del año 1969, como consecuencia del endurecimiento de la represión estatal que promovió el asesinato en menos de una semana de cinco trabajadores y estudiantes (Cabral, Bello, Blanco, Crusta y Mena), terminó con la dicatura de Onganía y cambió drásticamente la dinámica de la coyuntura política hasta el golpe militar del año 1976.
El elemento novedoso de las jornadas de lucha resultó la puesta en acto de la potencia social de una experiencia de organización hasta ahí inédita en la historia nacional: la convergencia obrero-estudiantil sin articulación partidaria dominante, enfrentada a la dictadura.
Desde la perspectiva que interesa señalar acá, el Cordobazo muestra también los límites históricos del discurso populista típico del peronismo inaugural, que sostenía al mismo tiempo el alineamiento partidario absoluto de los trabajadores bajo la metáfora del movimiento obrero como "columna vertebral" del justicialismo y, en un mismo y paradojal movimiento, la autonomía extrema de la organización gremial por sobre el resto de organizaciones sociales, cuando no proponía el antagonismo liso y llano con otras experiencias. Antagonismo expresado en numerosas prácticas y consignas, cuyo punto más alto pero no único fue "alpargatas sí, libros no".
Sólo el Bebe Cooke había observado la caducidad de aquella dicotomía típica y probablemente justa del peronismo inicial, cuando señalaba en varios de sus escritos (Peronismo y revolución, Informe a las Bases) que los estudiantes que enfrentaban el onganiato, ya no eran aquellos que el peronismo había enfrentado en su ciclo 1946/1955, y que en modo alguno debían ser considerados ajenos cuando no opuestos al movimiento de lucha popular democrática antidicatorial de los años sesenta.
En este sentido, el Cordobazo mostró con contundencia absoluta que Cooke acertaba en su observación, y que la consigna ajustada al ciclo histórico de fines de los sesenta, tras la caída de Perón en 1955, era algo así como "alpargatas sí, libros también", al tiempo que la modalidad socialmente más activa de las organizaciones gremiales suponía la autonomía de los partidos políticos, incluido el peronista.
La identidad que surje a partir de este encuentro obrero-estudiantil, hasta entonces segmentos distanciados donde el Cordobazo es su punto de consensación más alto, tuvo luego en los inicios de los años setenta su correlato político, organizativo y teórico más activo en la "peronización" de grandes contingentes de jóvenes, muchos de ellos insertos en la vida universitaria e incorporados a la estructura militar (sólo algunos) o de superficie (muchos más), de las organizaciones guerrilleras filo peronistas (en especial, los grupos Far y Montoneros y en mucho menor medida las FAP), provenientes de familias de ingresos medios, tradicionalemente no peronistas, en búsqueda de suturar el vínculo imaginario pero real con la clase obrera entonces dominantemente peronista.
En esta perspectiva, el Cordobazo supone el mayor nivel de organización y lucha antidictatorial de una experiencia popular sin hegemonía peronista, que indujo sin embargo la incorporación de contingentes juveniles y estudiantiles al movimiento peronista y culminó con la vuelta de Perón al país. Extraña trayectoria la impulsada por las jornadas del Cordobazo, cuya conducción gremial, contra todo lo dicho antes y después por la izquierda tradicional y la socialdemocracia gremial, también tuvo clara conciencia de la necesidad de defender la unidad de la organización gremial encarnada en una CGT única, rechazando todo intento de división o construcción de una organización gremial "alternativa".
Al respecto, el video que cierra el post corresponde a una conferencia del año 1969 de Agustín Tosco y apunta en esa dirección: es el más importante dirigente sindical de tradición no peronista, enfrentado sin claudicaciones a las burocracias sindicales justicialistas, el que sin embargo, sostiene también la necesaria unidad de la representación gremial de los trabajadores.
viernes, 30 de enero de 2009
miércoles, 28 de enero de 2009
Sarlo, Jauretche y el Clientelismo
Hoy, Sarlo critica a Guillermo Moreno y le adjudica la difusión de una de las nuevas 70 verdades peronistas " la inflación 2008 fue del 7,2%".
Es injusta con otros difusores, pero, en líneas generales, aunque con una visión más severa y tristonga que la nuestra, hace lo que, además de citar a Borges en su caso, todos hacemos. Criticar al buenazo del Napia. Es su derecho y el nuestro. Módico, pero derecho al fin.
Llama la atención sin embargo, que para la crítica se respalde en Jauretche; no porque la utilización de Don Arturo no pueda ser herramienta de refutación a Moreno y tantas cosas -en rigor el valor central de la obra de Jauretche es su estructura interna pensada para la refutación de las verdades dominantes en su época- sino que, el forjista no es autor de la estima sarlista habitual, mucho menos como "teórico de lo social".
Nada más alejado del imaginario refinadísimo de Sarlo que el Manual de zonceras, El medio pelo y otras demasías arturianas pensadas "en populiste", esa pura escoria ideológica para los discípulos tempranos de Mao Zedong cuando para todos nosotros el Sheraton aún podía ser el hospital de niños. Pero para Ella no, Ella la vio venir, Ella era ya de chiquita muy inteligente. Neuronas, neuronas!
Sin embargo, bien leída la nota, Jauretche aparece ahí, manteniendo su lugar de basura ideológica, y es reivindicado tan sólo a los fines de criticar al gobierno desde una trinchera propia del populismo, pero, particularmente para zanjar o intentar hacerlo, una interna propia de Sarlo, que, normalmente, mueve su pluma y sus plumas para resolver rencillas de peluquería y copar la parada en la academia del rulero. Dice Sarlo en una de las dos (2) grandes frases de su nota:
Me atrevo a recomendar la lectura de este par de páginas de Jauretche a los intelectuales del espacio kirchnerista para que refresquen las categorías nacionales de pensamiento, mientras difunden los textos más fashion de Laclau y Zizek, abundantemente citados en las jaculatorias semanales que distribuye por correo electrónico la Red Mujeres con Cristina.
¿Puede el "rigor no populista" de Sarlo criticar un desarrollo teórico por fashion? Es este un camino "académico" o "político " adecuado? ¿Vale el "vos calláte que sos un lacanopopulista dolce & gabanna?" Esa descalifiqueta nos cabe a los perucas, pero a Madame Sagló? Epa, epa.
¿Revela entonces la descalificación por fashionista del otro el resultado de una reflexión o una pura reacción indignada frente al mero paso del tiempo que pega mal, peor, cuando nos desplaza sin prisa ni pausa hacia las banquinas del ahora criollísimo Dacar?
¿Qué culpa tienen las chuchis de la red cristinista si consideran que hay más teoría política en un par de renglones del galancete londinense Ernestito que en las quilométricas divagaciones politemáticas de la Betty?
Se trata entonces de resolver rencillas internas, rosquitas pseudo intelectualosas pero muy de Leo Paparella, como ya lo señalara el gran filósofo contemporáneo Cayo Aníbal Fernández, más de una vez. Sí, de eso se trata. No esta nada mal, pero hay que decirlo Sarlo!
La segunda frasecita, ya separada de Jauretche viene con la dosis habitual de reliverán requerida para soportar el vómito que le induce el populismo. Señala la desplazada por Laclau y Zizek en el Dacar criollo:
Ignoro si Kirchner va a pagar con un cercano castigo electoral este gesto de omnipotencia política. Saberlo equivaldría a tener una hipótesis precisa sobre el estado actual de la opinión pública, no simplemente cuáles son los "temas" que interesan a "la gente", sino cuáles pueden ser los tópicos que, en el transcurso de un año de elecciones, tomen importancia para los votantes más difíciles de captar en las encuestas y más sometidos al clientelismo.
Interesante reflexion, donde, ya apartada definitivamente del uso que le pegara a Don Arturo en el primer tramo de su nota, reconoce Betty que la oscura napa de grasitas difícil de captar por las encuestas (telefónicas, agregamos nosotros, varias veces acá) pueden torcer el rumbo electoral que marca la estólida "opinión pública". ¡Muy bien, Sarlo, apretando las cachas por si las moscas!
Sin embargo, como era de esperar, no por convicciones, amores o dramas, odios o pasiones, lealtades, palizas a destiempo, qué sé yo algo vital..., sino por su sometimiento al clientelismo, es que votará la miserable negrada infecta! Duele ser sometido al clientelismo, sangra el orto del menesteroso, Sarlo?
¡Meta tetra y a la bolsa! ¿Y tanto quilombo para terminar en esto Beata Beatriz? Ves por qué te gana el rally Ernestito, pavota...? Justo ayer que Balestra me comentaba que en La Matanza en 2003 había un hospital y hoy hay cinco y que los compañeros eso lo valoran mucho, vos, Sarlo, reflotás la vieja tesis de una negrada inabordable civilizadamente por el profesor Giacobbe y sus call centeres, votando por un chori y pudriéndolo todo el domingo menos pensado! En fin, inimputable, desde Ramble te contestamos con un párrafo de Zizek, Tomo 2345, página 45634: Pero, tomatelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaá!
martes, 19 de agosto de 2008
jueves, 14 de agosto de 2008
martes, 12 de agosto de 2008
Apología del Delito
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, acusó hoy a la activista defensora de la dictadura militar, Cecilia Pando, de "apología del delito" por los agravios que ayer dirigió contra el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, y evaluó como "muy conveniente" la derogación del Código de Justicia Militar, concretada en el Senado. Sobre la derogación del Código de Justicia Militar que sancionó ayer el Senado y que obliga a los miembros de las Fuerzas Armadas a someterse a la justicia ordinaria, Carlotto consideró "un avance muy importante después de 25 años de mandatarios elegidos democráticamente". En declaraciones a Télam, la titular de Abuelas consideró que "todas las medidas de gobiernos no constitucionales deben ser revisadas y puestas en el contexto de una democracia del siglo XXI" y celebró que con la derogación quede también anulada la pena de muerte que establecía el Código. Consultada sobre los agravios que recibió el secretario de Derechos Humanos ayer en Corrientes durante el juicio contra cinco represores por violaciones a los derechos humanos por parte de Pando, Carlotto calificó a la activista como una "persona peligrosa" y pidió a la justicia que "actúe como corresponde". "O está demente (Pando) y debe ser internada o debe ser llevada a los tribunales por apología del delito", dijo Carlotto sobre la conducta de Pando cuando gritaba y amenazaba a Duhalde con el gesto de pasarlo a degüello. Carlotto pidió que la activista defensora del terrorismo de Estado "no tenga privilegios" y se quejó al apuntar que "si esa actitud la tiene un joven integrante de una organización de derechos humanos lo detienen". "Espero que la justicia tome medidas porque no se puede dejar pasar como si nada a una persona que representa a otros en una asociación que se formó defendiendo a los militares", expresó al aludir a la pertenencia de Pando en la agrupación Unión de Promociones.


