La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, acusó hoy a la activista defensora de la dictadura militar, Cecilia Pando, de "apología del delito" por los agravios que ayer dirigió contra el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, y evaluó como "muy conveniente" la derogación del Código de Justicia Militar, concretada en el Senado. Sobre la derogación del Código de Justicia Militar que sancionó ayer el Senado y que obliga a los miembros de las Fuerzas Armadas a someterse a la justicia ordinaria, Carlotto consideró "un avance muy importante después de 25 años de mandatarios elegidos democráticamente". En declaraciones a Télam, la titular de Abuelas consideró que "todas las medidas de gobiernos no constitucionales deben ser revisadas y puestas en el contexto de una democracia del siglo XXI" y celebró que con la derogación quede también anulada la pena de muerte que establecía el Código. Consultada sobre los agravios que recibió el secretario de Derechos Humanos ayer en Corrientes durante el juicio contra cinco represores por violaciones a los derechos humanos por parte de Pando, Carlotto calificó a la activista como una "persona peligrosa" y pidió a la justicia que "actúe como corresponde". "O está demente (Pando) y debe ser internada o debe ser llevada a los tribunales por apología del delito", dijo Carlotto sobre la conducta de Pando cuando gritaba y amenazaba a Duhalde con el gesto de pasarlo a degüello. Carlotto pidió que la activista defensora del terrorismo de Estado "no tenga privilegios" y se quejó al apuntar que "si esa actitud la tiene un joven integrante de una organización de derechos humanos lo detienen". "Espero que la justicia tome medidas porque no se puede dejar pasar como si nada a una persona que representa a otros en una asociación que se formó defendiendo a los militares", expresó al aludir a la pertenencia de Pando en la agrupación Unión de Promociones.
martes, 12 de agosto de 2008
lunes, 11 de agosto de 2008
Obra de Teatro 06/09/08

El presidente más legítimo
Por Gabriel Puricelli *En 26 años de elecciones democráticas, nunca un presidente boliviano tuvo que hacerse elegir dos veces. Un ejercicio contrafáctico plausible indica, asimismo, que –de haberse visto en esa situación– ninguno hubiera logrado sobrevivir a un referendo revocatorio, ya que los bajos porcentajes obtenidos al ser electos los hubieran transformado en un blanco sencillísimo. Desde ese punto de vista, la ratificación de Evo Morales es una proeza histórica, aun si los números finales no indicaran, como lo hace el conteo rápido, que el porcentaje alcanzado lo aproxima a una mayoría de dos tercios de los votantes. En una región acostumbrada, a lo largo de dos décadas de normalidad electoral, a que los desafíos de gobernar se devoren el apoyo popular a los presidentes (en especial cuando promedia su mandato), el líder boliviano se destaca con un brillo propio.
Someter su mandato a ratificación fue una opción audaz y autónoma del gobierno del MAS, aunque (y sin que esto signifique paradoja alguna) se puede decir también que se vio obligado a demostrar por segunda vez la legitimidad de éste, frente a una oposición que se ve a sí misma (y en buena medida lo es) como un régimen depuesto destinado a ser restaurado, y no como un futuro gobierno potencial, como debería ser si tuvieran alguna forma de adhesión al ideal democrático.
Combinado con la revocación del mandato de un ex y posible futuro candidato a la presidencia, como Manfred Reyes Villa en Cochabamba, el saldo a favor del MAS y sus aliados es ampliamente positivo. No habría más que decir (no existe otra instancia a la que apelar, en democracia, que no sea el veredicto del soberano), si no fuera porque esa lealtad democrática está ausente en muchos líderes de la oposición, incluidos algunos de los prefectos también ratificados ayer. Ello implica que la ventaja decisiva, pero coyuntural, que el gobierno doblemente legítimo de Bolivia tiene desde ayer, deba ser aprovechada en un plazo brevísimo para cerrar el proceso constituyente y para poder dedicarse a las tareas de reivindicación social de las mayorías y de desarrollo económico que sólo han sido alcanzadas de manera incipiente.
El resultado de los referendos debería obligar también a los vecinos de Bolivia (en particular a Brasil, pero también a Chile y Argentina) a hacer todo lo mucho que están en condiciones de hacer para ayudar a que un gobierno tan plenamente soberano como el de Morales pueda terminar de deshacer el nudo del atraso, que también puede identificarse bajo los nombres del despegue energético y del fin de la mediterraneidad.
* Cocoordinador, Programa de Política Internacional, Laboratorio de Políticas Públicas.
domingo, 10 de agosto de 2008
Aguante el EVO!!!!!!!!!!!!!!!!

Por Ramble Tamble
"Según datos del INE extraídos del Censo Nacional del año 2001 la población de Bolivia asciende a 8.274.325 personas de las cuales el 37% reside en zona rural . Desagregada por condición de origen, el 50,1% de la población es indígena y en la zona rural el porcentaje de originarios indígenas asciende al 73%, mientras en las regiones urbanas los ciudadanos de este origen representan el 36% del total poblacional. El predominio indígena desagregado por departamentos es muy notable en Chuquisaca, La Paz, Cochabamba ,Potosí y Oruro donde representan más del 60% de la población, para caer en Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando donde los ciudadanos indígenas representan el 22% del total poblacional. Dicho esto, y en un contexto donde la economía boliviana crece a un ritmo del 3,5% trimestral promedio desde el primer trimestre de 2003, al analizar la situación ocupacional de Bolivia, las condiciones de empleo que generaba el crecimiento económico previo a la llegada de Evo Morales a la presidencia eran muy precarias. Según datos oficiales del INE, sobre el total de la Población en edad de trabajar esto es 6,4 millones de personas, solo están activos 4,4 millones de los cuales, adicionalmente 260.000 personas están desocupadas con lo que resulta que el 36,4% de la población en edad de trabajar estaba inactiva o desocupada. Otro indicador de alto impacto social es la extensión de la pobreza por ingresos. En ese sentido el el 64,2% de la población boliviana esta por debajo de la línea de pobreza moderada o línea de pobreza para la nominación argentina , que en Bolivia supone recibir ingresos menores a los 289,55 bolívares mensuales per cápita. La intensidad de la pobreza crece en las zona rurales de predominio indígena (73% de la población rural es indígena) donde alcanza al 82,07% de la población total, esto es que sobre 3,2 millones de residentes rurales, 2,6 millones son pobres. En rigor, se puede concluir que en la zona rural de Bolivia , la totalidad de la población indígena que asciende a 2,5 millones de personas es pobre. Peor aún, el 36,5% de la población boliviana general, 3,1 millones de personas son indigentes, se encuentran con ingresos por debajo de los 157,48 bolívares mensuales per cápita, esto es por debajo de la línea de sobrevida calórica mínima. Si se desagrega la situación por áreas urbano/rural, se observa que en el área rural, donde el 73% de los residentes son de origen indígena, el 54,9% de los residentes son indigentes, por lo cual proyectando se puede inferir que si se desagrega la población total boliviana, el 65% de la población de origen indígena esta en condiciones de indigencia , con riesgos de sobrevida. Se trata de 2,6 millones de personas de origen indígena de los cuales 1,1 son niños menores de 15 años que viven en la extrema pobreza y no acceden a los ingresos suficientes para la sobrevida calórica mínima. Sobre la situación alimentaria de los menores, producto de la alta carencia de ingresos antes de la llegada de Evo, el 50% de niños entre 6 y meses y 5 años de edad registraba distintos grados de anemia, en tanto en las zonas rurales de predominio indígena, la carencia impacta sobre el 56,3% de los niños menores de 5 años. Por otra parte las condiciones de insalubridad y falta de infraestructura básica en que residen estos niños, se patentiza al observar el porcentaje de menores de 5 años que enfermo de diarrea aguda. Según el Instituto Nacional de Estadísticas , el 26,93% de los menores de cinco años enfermó de diarrea aguda para el promedio del país, pero en el área rural donde mas del 80% de los niños son de origen indígena enfermó el 30,7%. Así las cosas, combinando los indicadores de carencia observados, se puede deducir que según datos oficiales, el 65% de los niños indígenas bolivianos menores de 5 años de edad vive actualmente en la indigencia, el 60% está anémico y el 25% de estos niños enfermó en el curso de su vida de diarrea aguda. Finalmente, la precariedad de la situación educativa de Bolivia antes del triunfo del líder cocalero, se expresa con claridad en la proporción de población mayor de 14 años de edad en condición de analfabetismo absoluto (sin lectoescritura). Al respecto, el 20,01% de la población boliviana es analfabeta, 744.846 personas de origen indígena en su mayoría absoluta. Se trata de un índice de carencia en alfabetización un 238% mayor que el promedio latinoamericano de analfabetismo absoluto que para el mismo tramo poblacional asciende al 5,9%. En fin bonito país han construído los blanquitos... es un peligro bárbaro este indio por aca. "
sábado, 9 de agosto de 2008
Que increible hijo de re mil put...
Probablemente a este asesino genocida le den perpetua y accesorias, pero no se puede creer las palabras del video. Es increible e inadmisible para nuestra contemporaneidad lo que dice, y es increible pensar que este tipo fue gobernador de Tucumán en la democracia menemista. Sólo nos queda pensar, militar, trabajar cada día para que nunca más sea posible ni siquiera pensar en que un asesino de esta calaña quede libre. Nuestro apoyo a aquellos testigos que están declarando para que este animal asesino vaya al lugar que le corresponde según la justicia argentina, es decir la carcel.
